“Tu gracia me da gracia”

Testimonio Vocacional de S. Alhelí Lozano Delgadillo

25-febrero-2021


Iniciare este compartir explicando por qué elegí este título para mi vida “Tu gracia me da gracia”, durante estos 22 años que Dios me ha concedido de vida, he experimentado su amor gratuito y total en tantas personas detalles y momentos, es por eso que me surge del corazón decirle que su Gracia, es decir, su amor y su presencia, me dan más amor; en otro sentido, también tanto don recibido me da gracia, es decir, alegría, gozo, que me plenifica y me hace sonreír.

Y ahora comienzo el compartir de mi vocación, a partir de las 4 fotos; primero quiero mencionar que mi vida ha sido sencilla pero extraordinaria, pues en los pequeños detalles y los días comunes he experimentado la llamada de Dios, en lo sencillo y común, que vivido en conciencia y atención se vuelve extraordinario.

Nací un 27 de septiembre de 1998, rodeada de amor y cariño, esa fue mi primer llamada: a la vida, después con el paso del tiempo, conforme fui creciendo en conciencia y gracia, me di cuenta gracias a mis padres y a muchas personas especiales que me han acompañado, que estoy llamada a amar, cómo, pues sirviendo, ofreciendo mis capacidades para animar a los demás, esa fue mi segunda llamada: al amor, al amor alegre, y bien, faltaba descubrir cómo amar con mi vida, en qué estilo, hacia quienes.

Fue cuando sentí la tercer llamada: a la consagración, esa es una historia larga, pero en síntesis es el deseo que Dios pone en el corazón y que arde como el fuego cuando estas en el lugar indicado, y ese fuego lo sentí con las FMA, al estar con los niños, y el pensar “Woow, yo puedo donar mi vida así”, pero Jesucristo me gano y se adelantó a preguntarme en el interior de mi corazón, ¿Quieres ser toda de mí, donándote a los jóvenes, junto con tus hermanas?, y a mí solo me tocaba dar una respuesta, que debe ser consiente, valiente y decidida, finalmente respondí que sí, sí a este bello plan de plenitud que Dios preparo para mí desde antes que naciera, y en el que ahora estoy incursionando, viviendo día a día acogiendo las dificultades y las sorpresas con amor, asombrándome de los momentos sencillos que se vuelven extraordinarios.

Y tú, ¿Qué respuesta vas a dar al llamado que Dios te hace cada día?





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